4 tips para limpiar tu piel de manera natural

La piel no sólo es el órgano más grande de nuestro cuerpo, sino el más versátil. Es el único órgano que está en contacto directa y constantemente con el exterior. La piel nos protege de los elementos, el calor, el  frío, el aire y los agentes patógenos. Además es impermeable, se repara y lubrica a sí misma. También, a través de la piel eliminamos residuos del cuerpo. La piel, además, refleja nuestra salud. Puede avisar de enfermedades por medio del cambio de color y textura. Aparecen granos, manchas, se torna áspera, delicada, suave o arrugada. Puede erizarse, salirle ampollas. Puede picar, doler, sudar estirarse, encoger, sangrar, sonrojarse. La piel es nuestra alma ante el mundo. Por eso es necesario que la mantengamos sana, que cuidemos de ella, porque cuidaremos de nosotros mismos. Sigue estos cuatro tips para limpiarla de forma natural; esta vez nos concentraremos en la piel de la cara:

1. Mezcla miel y limón para lavarte la cara

Exprime un limón en un vaso. Añade una cucharada de miel. Mezcla ambos ingredientes. La miel es una crema hidratante natural y limpia la cara sin resecarla. Si tienes piel seca, reemplaza el limón con una cucharada de leche. Puedes almacenar esta mezcla en el refrigerador, en un envase hermético.

2. Haz un exfoliante facial a base de azúcar

Los exfoliantes a base de azúcar son ideales para remover las impurezas de la cara y quitar las células muertas de la piel; además, son sencillos de preparar. El azúcar se pude mezclar con miel, yoghurt o aceite de semilla de uva. Sólo tienes que combinar el azúcar con alguno de ellos. La técnica es también sencilla: frotar cara y cuello con la mezcla. Es importante masajear haciendo movimientos circulares con los dedos. Lo recomendable es hacer este masaje durante la ducha. Mantén el equilibrio y procura no hacerlo más de tres veces a la semana. El resultado será que la piel se sentirá más suave.

3. Aplica una máscara facial hecha de harina de avena

Esto también es sencillo: mueles dos cucharadas de avena en un procesador de alimentos y luego mezclas la avena con una cucharadita de miel y yoghurt. Debes formar una pasta. Frotas esta pasta sobre la cara y la dejas en el rostro durante 20 minutos. La retiras con agua tibia. El resultado te gustará y sorprenderá.

4. Lávate la cara dos veces al día

Lávate la cara con agua tibia, con un jabón hecho a base de miel o avena, con movimientos circulares y con las manos limpias. Puedes hacerlo al despertar y antes de ir a dormir. No lo hagas más a menudo, o sea, no más de dos veces al día, porque corres el riesgo de resecar la piel.