Causas del por qué los niños no quieren comer

Los niños en general, no son “mañosos” porque si, ellos tienen un motivo y razón del por qué rechazan la comida.

Todas las causas tienen solución, aunque algunas con más trabajo que con otros. También influye la edad en que se comienza el tratamiento, porque puede que solo tome unas solas sesiones o varias.

Las 6 causas son

1. Apetito pobre debido a enfermedad crónica: son lactantes o preescolares que no comen porque tienen una enfermedad asociada. El tratamiento en este caso es parte de la enfermedad principal.

2. Miedo a la alimentación: El niño/a tiene apetito pero debido a una situación traumática, generalmente asociada a un dolor, le da miedo comer. El tratamiento es básicamente psicológico y a la par de los padres, para poder quitar estos traumas.

3. Apetito pobre por una percepción alterada de los padres: Esto significa que nosotros como padres creemos que come poco cuando en realidad está comiendo la cantidad adecuada para su edad, alterando la percepción del niño y generando estrés. Es aquí donde los padres debemos colaborar y entender cuáles son las reales necesidades de nuestros hijos.

4. Ingesta de alimentos altamente selectiva: Hay niños que tienen una alta sensibilidad a olores, colores, sabores, texturas, apariencias, etc. Saben qué les gusta y que no, y claramente, es difícil convencerlos a probar. Como tip para ayudar a estos niños es intensificar el sabor a través de aliños, desde el orégano hasta el ají.

5. Apetito pobre en un niño fundamentalmente vigoroso: Son niños felices, juguetones, disfrutan de la vida, en general les gusta más jugar que comer. En este caso, como tip, es buscar la forma en que se calmen, se sienten en la silla alta, sin distracciones como televisión, juguetes, etc. También es importante avisarles antes que comerán, así bajarán las revoluciones y sentir apetito.

6. Apetito pobre en un niño apático y retraído: Puede ser que este niño que no tiene ganas de comer tenga depresión, siendo la inapetencia parte de los síntomas. El problema que se suscita es que puede que estos niños no vayan al médico por desnutridos sino por otras patologías como neumonía y luego se nota que están muy delgados.

¿Cuándo ir a un especialista? 

Lo primero y más importante es no alarmarse, pero si tener ojo con algunas preguntas claves para saber si mi hijo necesita ayuda pediátrica:

¿No come lo que debería comer según lo que han indicado en el consultorio o no come lo que la mamá o abuelita quieren que coma?

¿está más interesado en explorar el mundo, jugar y casi nada en comer?

¿es muy selectivo? ¿come pocas cosas y sólo en determinadas preparaciones?

¿le molesta por ejemplo andar a pata pelada en la arena o los ruidos fuertes?

¿está enfermo? (muchos niños dejan de comer cuando se sienten enfermos y luego recuperan las ganas de comer al sentirse mejor)

¿ha tenido alguna experiencia traumática respecto a la alimentación?

¿Es retraído, no sonríe, no tiene contacto visual con sus papás o cuidadores?