[dropcap]L[/dropcap]a falta de higiene facial, el exceso de maquillaje y no desmaquillarte, la contaminación y el exceso de sebo pueden dilatar tu poros y, lamentablemente, una vez que estos se abren no hay vuelta atrás. Evita que esto suceda con estos cinco pasos.

1 Limpieza. Lava tu rostro con un jabón de pH neutro y exfolia para  retirar las células muertas acumuladas en el rostro y dejar tus poros limpios y libres de impurezas. Seca suavemente con una toalla.

2 Prepara. Busca hojas de lechuga frescas. Lávalas con agua fría y córtalas finamente.

3 Exprime. Coloca en un exprimidor eléctrico las hojas lavadas. Refrigera el zumo resultante.

4 Mascarilla. Distribuye el preparado sobre las zonas del cutis afectadas.

5 Retira. Luego de 10 minutos, retírala con agua y limpia con un algodón húmedo. Repite en la mañana y en la noche.