En casi todos los hogares, el huevo es uno de los alimentos más consumidos a lo largo de la semana, aunque de él normalmente solo aprovechamos la yema y la clara. Sin embargo, deberías conocer que la cáscara puede aportarnos numerosos beneficios a nuestra salud y es también un recurso muy útil en la vida cotidiana. ¿Sabías que posee una importantísima cantidad de calcio o que te facilita algunas tareas del hogar? Son solo dos características de este producto que solemos ver como simple basura, pero que tiene varios usos sorprendentes que te presentamos a continuación. ¡No lo desperdicies!

En primer lugar, tomar cáscara de huevo diluida en agua o en zumo de limón nos ayudará a desintoxicar nuestro organismo y a limpiar la sangre. Para ello, machaca unas seis unidades hasta convertirlas en polvo y mézclalas en el líquido que prefieras. Antes de consumir el resultado, guárdalo una semana en el frigorífico.

Pero también podemos incorporar las cáscaras de huevo a las comidas. Convertidas en polvo y añadidas a nuestros postres, sopas, salsas, cremas o ensaladas supondrán una importantísima fuente de calcio para los huesos y, además, no notaremos el sabor.

La membrana de la cáscara de huevo puede ayudar a curar pequeñas heridas o arañazos. Así que sustituye la tirita o la venda por esta parte transparente para aplicarla cada vez que te lastimes.

¿Tienes la piel irritada o has sufrido alguna quemadura por el sol? Pon una cáscara de huevo en un vaso con vinagre de manzana y deja reposa un par de días. Después frota con el líquido resultante y notarás la sensación de alivio.

Gracias a la cáscara de huevo, podemos crear en casa un fuerte antiarrugas. Bastará con pulverizarla y añadirla junto al agua en una cubitera. Una vez congelado, frotamos los cubitos por nuestro rostro para reducir la rugosidad de la piel.

También podemos fabricar nuestra propia mascarilla casera con cáscaras de huevo. Machácalas y mézclalas con la clara para conseguir el estiramiento facial más sencillo y eficaz.

La próxima vez que pintes tus uñas, añade cáscara de huevo en polvo a tu esmalte. De esta forma, no solo conseguirás que luzcan mejor, sino que también las fortalecerás.

¿Tu café sabe demasiado amargo? Si hierves cáscara de huevo en él, conseguirás reducir esa sensación. Eso sí, lávala bien y cuélala para no tragarte los pedazos.

Arrojando cáscaras de huevo en el jardín conseguiremos que nuestras plantas luzcan mejor, ya que evitaremos que babosas, caracoles o cualquier otro insecto de cuerpo blando se acerquen a ellas.

Cuando pongas la lavadora, coloca una bolsita con cáscaras de huevo dentro del tambor y notarás como tu ropa queda mucho más blanca.

Por último, la tediosa tarea de lavar los platos será un poco menos molesta si utilizamos cáscara de huevo para eliminar los restos de comida pegada en las cacerolas, las sartenes o la vajilla.