Hay viajes que se ven en fotos… y hay viajes que se sienten.Egipto y Jordania en una sola aventura: el Nilo a tus pies, las pirámides frente a ti, los templos milenarios, el desierto de Wadi Rum bajo un cielo lleno de estrellas y la ciudad rosa de Petra esculpida en piedra hace más de dos mil años.Tú solo llegas y te dejas llevar. De todo lo demás, me encargo yo

ITINERARIO DÍA A DÍA

Día 1 — Comienza la aventura Nos encontramos en el aeropuerto


Nos encontramos en el aeropuerto y volamos juntos rumbo a El Cairo. Noche a bordo, con el corazón ya en Egipto.

Llegamos a la capital egipcia. Te recibimos, te trasladamos al hotel y descansas: lo bueno empieza mañana.

El momento que esperabas. Las tres grandes pirámides —Keops, Kefrén y Micerinos—, la enigmática Esfinge y el Templo de Kefrén. Estar ahí, en persona, no se compara con ninguna foto.

Volamos a Aswan y conocemos la Gran Presa, el Obelisco Inacabado y el bellísimo Templo de Philae, dedicado a la diosa Isis. Por la tarde, un paseo en faluca por el Nilo y abordamos nuestro crucero. Tu hotel flotante por los próximos días.

Despertamos navegando. Visitamos el Templo de Kom Ombo, dedicado a los dioses Sobek y Haroeris, y seguimos el cauce del río rumbo a Edfu. Días de calma, paisaje y agua dorada.

El Templo de Horus en Edfu, uno de los mejor conservados de Egipto, y al llegar a Luxor los imponentes templos de Karnak y Luxor, con sus columnas gigantes y avenidas de esfinges. Una ciudad entera hecha de historia.

Entramos al lugar donde descansaron los faraones del Imperio Nuevo: el Valle de los Reyes, el templo de la reina Hatshepsut y los Colosos de Memnón. Por la tarde volamos de regreso a El Cairo.

Mañana en el famoso bazar de Khan el-Khalili, perfecto para perderse entre colores, especias y artesanías. Por la tarde volamos a Amán: cambiamos de país sin perder el ritmo.

Recorremos la capital jordana —la Ciudadela, el Teatro Romano— y seguimos hacia Madaba, famosa por su mapa-mosaico bíblico. Subimos al Monte Nebo, desde donde Moisés contempló la Tierra Prometida, y llegamos a Petra al caer la tarde.

Un día completo en una de las maravillas del mundo. Caminamos por el Siq, ese cañón estrecho que se abre de golpe ante el Tesoro, y subimos hasta el majestuoso Monasterio “El Deir”. Dos mil años de historia tallados en piedra rosada.

Nos adentramos en las arenas rojizas de Wadi Rum en vehículos 4×4, entre montañas que parecen de otro planeta. Cena y noche en campamento beduino, bajo uno de los cielos más estrellados que verás en tu vida.

Desayunamos, nos trasladamos al aeropuerto de Amán y volamos de regreso a casa. Te vas distinta a como llegaste: con el Nilo, el desierto y Petra grabados para siempre.

Nos encontramos en el aeropuerto y volamos juntos rumbo a El Cairo. Noche a bordo, con el corazón ya en Egipto.

Llegamos a la capital egipcia. Te recibimos, te trasladamos al hotel y descansas: lo bueno empieza mañana.

El momento que esperabas. Las tres grandes pirámides —Keops, Kefrén y Micerinos—, la enigmática Esfinge y el Templo de Kefrén. Estar ahí, en persona, no se compara con ninguna foto.

Volamos a Aswan y conocemos la Gran Presa, el Obelisco Inacabado y el bellísimo Templo de Philae, dedicado a la diosa Isis. Por la tarde, un paseo en faluca por el Nilo y abordamos nuestro crucero. Tu hotel flotante por los próximos días.

Despertamos navegando. Visitamos el Templo de Kom Ombo, dedicado a los dioses Sobek y Haroeris, y seguimos el cauce del río rumbo a Edfu. Días de calma, paisaje y agua dorada.

El Templo de Horus en Edfu, uno de los mejor conservados de Egipto, y al llegar a Luxor los imponentes templos de Karnak y Luxor, con sus columnas gigantes y avenidas de esfinges. Una ciudad entera hecha de historia.

Entramos al lugar donde descansaron los faraones del Imperio Nuevo: el Valle de los Reyes, el templo de la reina Hatshepsut y los Colosos de Memnón. Por la tarde volamos de regreso a El Cairo.

Mañana en el famoso bazar de Khan el-Khalili, perfecto para perderse entre colores, especias y artesanías. Por la tarde volamos a Amán: cambiamos de país sin perder el ritmo.

Recorremos la capital jordana —la Ciudadela, el Teatro Romano— y seguimos hacia Madaba, famosa por su mapa-mosaico bíblico. Subimos al Monte Nebo, desde donde Moisés contempló la Tierra Prometida, y llegamos a Petra al caer la tarde.

Un día completo en una de las maravillas del mundo. Caminamos por el Siq, ese cañón estrecho que se abre de golpe ante el Tesoro, y subimos hasta el majestuoso Monasterio “El Deir”. Dos mil años de historia tallados en piedra rosada.

Nos adentramos en las arenas rojizas de Wadi Rum en vehículos 4×4, entre montañas que parecen de otro planeta. Cena y noche en campamento beduino, bajo uno de los cielos más estrellados que verás en tu vida.

Desayunamos, nos trasladamos al aeropuerto de Amán y volamos de regreso a casa. Te vas distinta a como llegaste: con el Nilo, el desierto y Petra grabados para siempre.

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